
La inflación de abril cerraría por debajo del 3,7% de marzo, según estimaciones de consultoras privadas. Este descenso se atribuye a la baja del dólar oficial tras el fin del cepo y a la suspensión de aumentos de precios en supermercados, luego de negociaciones con el Gobierno. C&T Asesores económicos prevé una inflación del 2,7%, destacando que “precios que en la segunda semana subieron, se retrotrajeron en la tercera”.
La Fundación Libertad y Progreso estima una inflación del 3%, señalando que “nuestra medición no muestra que haya habido un impacto significativo en precios desde la unificación cambiaria”. La estabilidad del tipo de cambio oficial mayorista habría contribuido a reducir la presión inflacionaria.
La moderación en los precios de las verduras, que habían aumentado en marzo por factores climáticos, también influyó en la desaceleración. Además, la carne vacuna se mantuvo estable y no se registraron incrementos relevantes en servicios. El turismo mostró cierta variación debido a los feriados de Semana Santa y el Día del Trabajador.
Las consultoras ajustaron a la baja sus proyecciones iniciales de inflación para abril, que se situaban entre el 4% y 5%. Ahora, estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicará entre el 2,7% y el 3,9%.
El Gobierno espera que esta tendencia de desaceleración continúe en los próximos meses, apoyada en medidas como el equilibrio fiscal y la reducción de costos para el sector privado. Sin embargo, economistas advierten que la evolución de la inflación dependerá de la implementación de políticas económicas y de factores externos que puedan afectar la economía nacional.
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