Milei pierde terreno entre los jóvenes: el sector que fue clave para su llegada al poder muestra señales de desencanto

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Distintas encuestas y consultores advierten una caída del apoyo al Presidente entre los menores de 40 años, un segmento que resultó determinante en las elecciones de 2023. La situación económica aparece como una de las principales causas del alejamiento. Sin embargo, el descontento todavía no encuentra una alternativa política clara de cara a 2027.

Milei pierde terreno entre los jóvenes: el sector que fue clave para su llegada al poder muestra señales de desencanto

Uno de los sectores que resultó decisivo para el triunfo de Javier Milei en 2023 comienza a mostrar señales de desgaste. Diferentes estudios de opinión pública coinciden en detectar una pérdida de apoyo al Gobierno entre los jóvenes, especialmente entre aquellos que acompañaron al libertario atraídos por su discurso de ruptura con la política tradicional.

El dato adquiere mayor importancia cuando se observa cómo estará compuesto el electorado argentino en las presidenciales de 2027.

Tomando como referencia el Censo 2022, se estima que el 52,9% de los electores tendrá menos de 40 años, mientras que los mayores de esa edad representarán el 47,1%.

Dentro de ese universo habrá además una nueva generación de votantes: aproximadamente un 4,4% del padrón estará compuesto por jóvenes de 16 y 17 años.

Se trata de un electorado que creció en un contexto político completamente diferente y que, en muchos casos, prácticamente no tiene recuerdos propios de los gobiernos que protagonizaron la denominada “grieta” argentina.

El voto que ayudó a Milei a llegar a la Presidencia

El fenómeno resulta particularmente importante para La Libertad Avanza porque una porción significativa del respaldo electoral conseguido por Milei en 2023 provino precisamente de los jóvenes.

Según las estimaciones citadas por Agencia Noticias Argentinas, entre el 45% y el 50% de los votos obtenidos por Milei correspondieron a personas menores de 40 años, mientras que aproximadamente un 20% provino del segmento comprendido entre los 16 y los 29 años.

Por eso, una pérdida sostenida dentro de este sector podría convertirse en uno de los principales desafíos electorales del oficialismo de cara a la búsqueda de la reelección presidencial en 2027.

De dos de cada tres jóvenes a uno de cada tres

Una de las señales más fuertes surge del análisis de Shila Vilker, directora de la consultora Trespuntozero.

Según explicó, Milei conserva actualmente el respaldo de aproximadamente uno de cada tres jóvenes, mientras que en diciembre de 2023 conseguía seducir a más de dos de cada tres.

El cambio mostraría una caída considerable en apenas algunos años.

¿La principal explicación? La economía.

Pero Vilker introduce un elemento adicional: los jóvenes no solamente evalúan su propia situación económica, sino también lo que sucede dentro de sus hogares.

“Ven lo mal que la están pasando sus propios padres”, explicó la consultora.

A eso se suma un componente político que puede resultar especialmente complejo para Milei: jóvenes que lo acompañaron precisamente por su discurso contra la política tradicional comienzan ahora a considerarlo parte de aquello que originalmente cuestionaba.

Para ese segmento, según Vilker, el Presidente empieza a ser percibido como parte de “la casta” y, por lo tanto, como “más de lo mismo”.

Una generación para la que “volver al pasado” significa otra cosa

La directora de Management & Fit, Mariel Fornoni, introduce otra cuestión que puede resultar determinante para la estrategia electoral del oficialismo.

Los jóvenes que hoy tienen entre 18 y 20 años prácticamente no recuerdan los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.

Cuando Cristina dejó la Presidencia eran niños. Incluso cuando Mauricio Macri terminó su mandato tenían apenas 9 o 10 años.

Por eso, según Fornoni, para ese sector resulta difícil comprender electoralmente consignas como “no volver atrás”, porque ese pasado no forma parte de su experiencia política directa.

Esto obliga al oficialismo a enfrentar un problema diferente: para conquistar a los nuevos votantes no alcanza necesariamente con confrontar con el kirchnerismo o recordar las administraciones anteriores.

De todos modos, Fornoni advierte que Milei continúa manteniendo una posición más sólida dentro de otro segmento fundamental: los hombres de entre 25 y 40 años, aunque también allí comienza a observarse cierta desilusión.

CB Global Data también detectó una pérdida

El director de CB Global Data, Cristian Buttié, aportó otro dato.

Una medición realizada por la consultora en abril había determinado que Milei retenía aproximadamente el 70% del voto joven que había conseguido anteriormente.

En otras palabras, ya había perdido alrededor del 30% de ese electorado.

Buttié considera que todavía sería necesario contar con una nueva medición para determinar si esa tendencia se profundizó durante los últimos meses.

Pero introduce un diagnóstico más amplio: la pérdida entre los jóvenes sería parte de un proceso general de erosión del apoyo presidencial.

El problema del “voto blando”

Para Buttié, Milei enfrenta además una dificultad estratégica.

Según su análisis, actualmente prácticamente no estaría incorporando nuevos votantes entre quienes no lo acompañaron en 2023.

Eso significa que su desafío pasa fundamentalmente por conservar a quienes ya lo votaron.

Y allí aparece el denominado “voto blando”, compuesto especialmente por personas que no necesariamente se identificaban originalmente con La Libertad Avanza pero terminaron respaldando a Milei en el balotaje.

Según el consultor, una parte de ese electorado atraviesa actualmente un proceso de “desencanto profundo” y ya no mantiene el mismo nivel de fidelización con el Gobierno.

El 54,5% elegiría un cambio

Los números generales citados en el informe también muestran una señal de alerta para el oficialismo.

Ante la hipótesis de que las elecciones fueran actualmente, el 54,5% de los consultados preferiría un cambio de gobierno, mientras que un 33,4% optaría por la continuidad.

La intención de voto atribuida a Milei se ubicaría en torno al 32,4%.

Pero aparece una paradoja que puede resultar decisiva de cara a 2027.

Existe descontento, pero todavía no existe un dirigente opositor que consiga apropiarse claramente de ese descontento.

La oposición todavía no logra capitalizar la caída

Este punto es compartido por los analistas consultados.

El debilitamiento de Milei entre algunos sectores del electorado no se está traduciendo automáticamente en crecimiento para otra fuerza política.

Fornoni considera que todavía existe tiempo suficiente para construir una candidatura competitiva. En un escenario político fuertemente atravesado por las redes sociales y la comunicación digital, sostiene que incluso 15 meses pueden resultar suficientes para instalar una figura.

Vilker, en cambio, pone el foco en otra dificultad: ninguno de los potenciales candidatos opositores consigue actualmente transmitir una expectativa clara de futuro.

Y ese factor puede resultar particularmente importante para conquistar nuevamente al electorado joven.

Un dato que atraviesa toda la discusión: el 83,6% cree que lo peor está por venir

Hay finalmente un indicador que puede ayudar a explicar buena parte del malestar.

Según los datos citados por Vilker, el 83,6% considera que lo peor de la crisis todavía está por venir.

La cifra refleja algo más profundo que una evaluación puntual de la economía: expresa una fuerte incertidumbre respecto del futuro.

Y allí puede encontrarse uno de los principales desafíos para Milei.

El Presidente construyó buena parte de su llegada al poder apoyándose en jóvenes que buscaban romper con el sistema político tradicional y apostar por algo diferente. Ahora, de cara a 2027, deberá convencer nuevamente a ese mismo electorado de que el proceso iniciado en 2023 todavía puede ofrecerle un futuro mejor.

Las encuestas muestran señales de desgaste y desencanto, pero también dejan abierta una cuestión fundamental: los jóvenes que se alejan de Milei todavía no parecen haber encontrado hacia dónde ir.

Ese interrogante puede convertirse en una de las claves de la elección presidencial de 2027.

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