“Gobierno para uno solo”: el radicalismo rompe el silencio y acusa a Torres de relegar a la fuerza que lo llevó al poder

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La paciencia radical se agotó.

“Gobierno para uno solo”: el radicalismo rompe el silencio y acusa a Torres de relegar a la fuerza que lo llevó al poderDos exgobernadores —Carlos Maestro y José Luis Lizurume, las voces históricas más respetadas del partido— rompieron el silencio y expusieron públicamente lo que muchos dentro de la UCR murmuran hace meses en los pasillos:
Ignacio Torres gobierna solo, escucha poco y le dio al radicalismo un papel casi decorativo en su administración.

Ambos dirigentes coincidieron en un diagnóstico duro y sin tener que dar tantas explicaciones: la UCR está fuera de las decisiones, a pesar de que fue la columna vertebral electoral de la alianza que llevó al actual gobernador a Fontana 50.

Maestro: “La base electoral de Torres es radical; la participación debería ser otra”

Carlos Maestro, siempre medido pero contundente, dejó un mensaje directo al gobernador:
la UCR no puede seguir siendo un convidado de piedra dentro del gobierno.

“El radicalismo debe tener mayor participación. La base electoral del Ejecutivo no es del PRO, es del radicalismo”, lanzó sin vueltas.
El exgobernador recordó que la estructura territorial, los intendentes y la militancia radical sostuvieron la campaña que terminó coronando a Torres. Sin embargo, en la práctica, ese aporte no se vio reflejado en cargos, decisiones ni influencia real.

Lizurume: “El radicalismo perdió mística porque se alejó de la gente… y del poder real”

Lizurume fue igual de claro. Pidió que el radicalismo recupere la mística y la relación con la ciudadanía, pero también cuestionó decisiones del gobernador:
“La incorporación de gente del partido que enfrentamos influyó en el resultado electoral”.

La frase es un dardo político: mientras la UCR quedó relegada, Torres abrió las puertas del gobierno a sectores que ni siquiera integraban la coalición original.

Ambos exmandatarios ven una misma foto: un gobierno de estilo personalista y un radicalismo que, por primera vez en décadas, quedó de espectador.

Un mensaje hacia adentro: el radicalismo quiere volver al tablero

Las declaraciones de Maestro y Lizurume marcan un punto de quiebre.
Ya no se trata de críticas aisladas, sino de un reclamo institucional:

🔹 que Torres deje el individualismo,
🔹 que respete el acuerdo electoral original,
🔹 y que devuelva al radicalismo el peso político que aportó para ganar.

No es casual que ambos exgobernadores hablen ahora. Es un llamado de atención y, al mismo tiempo, un aviso: si el radicalismo no vuelve al tablero, la coalición corre el riesgo de romperse por falta de participación real.

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